No llores al cielo,
y mira para tus adentros,
sé fuerte de verdad,
que no te pueda el anhelo.
Quieren arrancarte el alma
con palabras que van con dolor,
pues tu alma es tu poesía
y tú le pones su color.
Te habla una voz
que quisieras conocer,
corazón que te busca,
con deseo te quiere querer.
Persona que ha visto personas pasar,
vidas e ilusiones que he visto fallecer,
guardián de corazones rotos,
que cuando lloras, observa la lluvia caer.
No derrames más lágrimas,
pues con hacha de oro
me matas si veo
que tu llama no se reaviva.
Guardaría cada lágrima tuya
hasta el fin de mis días,
y cada vez que te echase de menos,
entre mis manos las cogería.
Ojalá llegue la cita
en la que tu alma me llegue a conocer,
porque si no lo hace nadie,
yo te ayudaré a recordar lo que es querer.
miércoles, 1 de julio de 2009
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Precioso poema, como todo lo que escribes, todo hecho con mucho amor y mucha sinceridad. Te deseo que todo eso que sientes por la persona que amas sea muy pronto correspondido de la misma forma. Un fuerte abrazo, tu amiga.
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