Lágrimas de amor brotan generosas del mar de mis ojos,
cuando delante de mí desapareces sin más, y te pierdes entre muchos otros.
Océano que es tan grande, a la par que tu corazón,
pues cuando no te veo la tristeza se me vuelve condición.
Recorrería miles y miles de quilómetros por estar a tu lado,
pues de tu amor no me canso, y seguiría aún estando agotado.
Dejo que el amor hable por mí, que es el sentimiento más grande
que mi alma haya conocido, y todo gracias a ti.
Y es que una noche yo te imaginé, y se me olvidó lo que es soñar,
pues una vez te soñé ahora te tengo y sé lo que es amar.
Pues soñé con tus besos, tus labios calientes y húmedos,
me saturaban de locura como el más oscuro de mis deseos.
Permaneces en mi pensamiento, perteneces ya a mi vida
porque te quiero día a día, porque te amo en todo momento.
Ya todas estas tonterías que te he escrito este tiempo no tienen sentido... Sigo pensando en ti,sigo queriéndote, sigo amándote, y sigo siendo el mismo idiota de siempre, un idiota que sólo sabe llorarte en silencio, sufrir por ti, por cada golpe que te das y me das, y también ese idiota que te va a recordar siempre porque has sido y serás la más grande que pasó por mi vida, la que más me hizo sufrir y a la que más he amado y amaré. El tonto que ha estado siempre que lo has necesitado y que ha llorado cada noche por ti.
Me avergüenzo de ser quien soy
sábado, 22 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario